La ilusión, del joven, Jesucristo.
¿Cuál era?
Pues, el sufrir, en tan solo, unas doce horas, nada más, es decir, de una manera, totalmente condensada, es decir, en un tiempo record, todo, lo que su persona, hubiera tenido, que sufrir (ES decir, (X) (No (X + 1), ni (X – 1)), si su persona, hubiera vivido, en el mundo, hasta su ancianidad, para, de esa manera, poderse olvidar, su persona, de lo que era, el mal, para siempre, o por toda la eternidad, de una manera justa, y en plena juventud.
Y por este motivo, Jesucristo (y con la ayuda de su discípulo, Judas), planificaron, entre los dos, su entrega, a sus enemigos, para que, esos enemigos, lo crucificaran, y cumplieran, de esa manera, su deseo buscado.
Le pido a Dios, que, entre hoy, y mañana, cure, a absolutamente, todas las personas, enfermas del corazón, existentes, en el mundo (o interior del planeta tierra).
Javier Rubio Ortín
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