Confiando, plenamente, en la bondad-santidad, de Dios….
Es decir, confiando, plenamente, en que Dios, con su poder, muy pronto, me hará habitar, en el cielo, sin ninguna molestia, de por medio, para mi persona, es decir, de una manera, totalmente placentera, para mi persona, y después, ese mismo, Dios, me hará habitar, de nuevo, en el cosmos, dentro de una de sus naves, pero, rejuvenecido, a los veinte años…
Y después de esto, Dios, repetirá, estas, dos operaciones, un número de veces, ilimitado, en mi persona, de manera, que mi persona, pueda permanecer, eternamente joven, durante millones de años, en el cosmos, sin envejecer jamás, y por tanto, sin sufrir jamás, ninguna enfermedad, de por medio.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment