La pureza, y la impureza.
La pureza cristiana, consiste, en desconocer, de una forma absoluta, a los interiores tenebrosos, de los planetas ilegales, del cosmos (Planetas, que, hacen sufrir, a las personas, que los habitan).
Y la impureza cristiana, consiste, en conocer, poco, mucho, o regular, a los interiores tenebrosos, de los planetas ilegales, del cosmos (Planetas, que hacen sufrir, a las personas, que, los habitan).
Javier Rubio Ortín
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