Un corazón infartado, el sueño, y la vigilia.
Un corazón infartado, se puede, quedar, 100 % dormido, y transmutarse, todo él, en un diamante puro, invisible a los ojos humanos, eterno, o inmortal.
Un corazón infartado, se puede quedar, dormido, de tal manera, que se transmute, en un corazón, completamente sano.
Y por último, un corazón infartado, se puede, despertar, a la vigilia, enteramente, hasta transmutarse, en un horrible cadáver.
Javier Rubio Ortín
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