La oración, que, Dios, ha cumplido, siempre.

La oración, que, Dios, ha cumplido siempre.

¿Qué oración?
Pues esta:
Dios mío:
No quiero morir, jamás, sino, que quiero, vivir, para siempre.
¿Y como, ha cumplido, Dios, siempre, esta oración?
Pues durmiendo, a la persona, que se la ha hecho, en el cielo, sin ninguna enfermedad-dolor, de por medio, y posteriormente, haciendo desaparecer, del cosmos, al cuerpo físico, de esa persona, dormida, ya sea, de una forma transitoria, ya sea, de una forma permanente.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


5 × siete =