Durante toda una eternidad….

Durante, toda una eternidad….

Las personas, hombres, mujeres, por medio, de las naves de Dios, solo visitamos, a unos universos, del cosmos, cuyas velocidades lumínicas, oscilaban, siempre, entre, 0 Km / segundo, y 10.000 Km / segundo, y por tanto, durante, toda, esa eternidad, ninguna persona, hombre, o mujer, conoció jamás, el mal, de los planetas ilegales, del cosmos, sencillamente, porque, durante toda esa eternidad, ninguna persona, hombre, o mujer, conoció, jamás, al interior tenebroso, de ningún planeta, ilegal, del cosmos.
Y por tanto, durante, toda una eternidad, ninguna persona, hombre, mujer, supo jamás, que, era, eso, de una infelicidad, defecto, error, pecado, desobediencia, equivocación, dolor, o enfermedad.
Y por tanto, durante, esa eternidad, no existió, jamás, un universo del cosmos, cuya velocidad lumínica, oscilara, entre, 10.000 Km / segundo, y los 300.000 Km / segundo, por no existir, en el pensamiento humano, tal universo, y por tanto, durante, toda, esa eternidad, no existió, jamás, ningún planeta ilegal, del cosmos, por no existir, en el pensamiento humano, tal planeta.

Pero hace, unos quince mil años, terrestres, solamente, unas personas, tripulando, las naves de Dios, se saltaron, la prohibición de Dios, y visitaron, con sus naves, a unos universos, del cosmos, cuyas velocidades lumínicas, superaban, a los 10.000 Km / segundo, y por tanto, desde esos, diez mil años, en adelante, las personas, comenzaron a saber, por primera vez, que, era eso, del mal, del cosmos, en forma, de los accidentes, de las naves, y en forma, de las invasiones, de los planetas ilegales, del cosmos.

Javier Rubio Ortín

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