La quietud.

La quietud.

Existe mucho, sobre todo, en los objetos, muy regulares (o muy bellos), en los minerales, y en una menor medida, en los metales, y en los vegetales.
De manera, que, si una persona, desea incrementar, su grado de quietud, debe de buscar, esa quietud, allí, donde existe, realmente, es decir, esa persona, tiene, muchas opciones, donde elegir.
Y una persona, más quieta, es también, una persona, más dormida, o también, una persona, menos, despierta, a la vigilia.
Un cáncer, por ejemplo, es la tendencia, de una persona, a moverse, por completo, hasta convertirse, esa persona, en un cadáver.
Y todas las enfermedades, del aparato circulatorio, pues vienen, a ser, esencialmente, lo mismo, que un cáncer.
Y todas las infecciones, pues lo mismo.
Y las enfermedades paralizantes, pues lo mismo.
Es decir:
[Cualquier enfermedad humana] + Quietud = [Enfermedad, tendiendo a dormirse, y por tanto, enfermedad, tendiendo a curarse]

Javier Rubio Ortín

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