La salud, y la enfermedad.

La salud, y la enfermedad.

 

 

 

 

Para que, una persona, esté completamente sana, es, absolutamente preciso, que su pensamiento, tienda a ser, plenamente feliz.

Y para que, una persona, esté enferma, es, absolutamente, preciso, que, su pensamiento, tienda poseer, una felicidad, completamente nula.

Y por tanto, para que, una persona, esté, enferma, o esté sana, es absolutamente preciso, que el pensamiento, de esa persona, en lugar de estar hecho, de conexiones de neuronas, esté hecho, solamente, de una cierta felicidad, oscilando, entre una máxima, y una mínima.

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