Lo duro, y lo blando.

La dureza, y la blandura.

¿Por qué, existen?
Pues, porque, la felicidad humana, de vigilia, puede oscilar, entre una máxima, y una nula, y por tanto, esa felicidad humana, de vigilia, puede adoptar, potencialmente, las formas, de lo duro, y de lo blando.

Felicidad máxima, de vigilia = Formas = Dureza máxima

Felicidad nula, de vigilia = Formas = Blandura máxima

Una persona, hacia su felicidad máxima = Formas = Esa persona, hacia su dureza máxima = Esa persona, hacia, su salud perfecta

Una persona, hacia su felicidad nula = Formas = Esa persona, hacia su blandura máxima = Esa persona, hacia la muerte

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


seis + = 9