El amor de Dios, a todas las personas.

El amor de Dios, a todas las personas.

Se manifiesta, haciendo, desaparecer, y haciendo, aparecer, a todas las personas, en el cosmos, para que, esas personas, no se mueran, jamás, en ese cosmos.
Se manifiesta, finalizando, a las vidas sufridas, de todas las personas, para siempre, cuando, esas personas, terminan de sufrir, en el mundo, una cierta cantidad de mal.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− uno = 2