Una noticia, buena, se transmuta, en una noticia, mala.

Una persona, desaparece, del mundo, sin dejar rastro….

Esa persona, ha emigrado, bien sea, a otro planeta del cosmos, el interior de un ovni, o al cielo.
Y resulta, que, otras personas, se inventan, la supuesta muerte, de esa persona, y por tanto, le hacen, un tristísimo funeral, sin cadáver alguno, de por medio.
Y por tanto, lo que tenía, que ser, una noticia, buenísima, para, los familiares, de esa persona (La inmortalidad, de esa persona), se convierte, en una noticia, tristísima (La supuesta muerte, totalmente imaginaria, de esa persona).

Javier Rubio Ortín

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