La sexualidad humana, obra de Dios, y obra, del diablo.
Es decir, la sexualidad humana, obra, de Dios, y obra, del interior tenebroso, del planeta tierra (o mundo).
Dios, creó, a los hombres, y a las mujeres, 100 % heterosexuales.
Y el diablo, es decir, el mundo, es decir, el interior tenebroso, del planeta tierra, crearon, a todas las desviaciones, sexuales.
Es decir, Dios, creó, una sexualidad humana, sin vergüenzas, ante la desnudez.
Y el diablo, es decir, el mundo, es decir, el interior tenebroso, del planeta tierra, crearon, a todas las vergüenzas, ante, la desnudez.
Es decir, Dios, creó, a unos hombres, y a unas mujeres, completamente desnudos, y el diablo, el mundo, o el interior tenebroso, del planeta tierra, crearon, a unos hombres, vestidos, y a unas mujeres, vestidas (Leer la historia, de los cosmonautas, Adán, y Eva, antes, y después, de ser alimentados, del interior tenebroso, del planeta tierra, por el diablo)
Javier Rubio Ortín
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