Lo sacrificado a los ídolos.
Como, los ídolos, son incapaces, de dar, la vida eterna, de cosmonautas, a las personas, que creen, en ellos, si una persona, le ofrece, un sacrificio, a los ídolos, se lo ofrece, ese sacrificio, en realidad, a su propio cadáver, enterrado, en una tumba del mundo, y por tanto, todas las personas, que sacrifican, a los ídolos, no están inscritos, en el libro de la vida eterna.
Porque, todo sacrificio, ofrecido, al Dios, verdadero, debe de ser, siempre, un sacrificio, SIEMPRE VIVO, propio, y exclusivo, de unas personas, cuyos nombres, si que, están escritos, en el libro de la vida eterna, de los cosmonautas de Dios.
Javier Rubio Ortín
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