La quietud, de los minerales.
Minerales
No puede servir, de alimento, para, los aparatos digestivos, de las personas, pero, su influencia, cuántica, si que es capaz, de aquietar, a las vidas movidas, de las personas.
Es decir, una persona, muy movida, sepultada, dentro de la gran quietud, de un mineral, se vuelve, más quieta, siempre, en una medida, que es, directamente proporcional, al grado de quietud, que posee, ese mineral.
En cambio, la quietud, de los vegetales, si que, es comestible, para las personas, y la influencia de la quietud, de los vegetales, sobre las personas, como, la quietud, de los minerales, también, son capaces, de aquietar, las vidas movidas, de las personas.
Vegetales
Pero, las vidas movidas, de los animales, y las vidas movidas, de los cadáveres, no sirven, de ningún modo, para aquietar, las vidas movidas, de las personas, sino, que, solo sirven, para acelerar, las vidas movidas, de las personas.
Animales, y cadáveres
Javier Rubio Ortín



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