La libertad humana.
Una persona, puede elegir, libremente, cuando, quiere adquirir, la forma de un mineral, y cuando, quiere adquirir, su forma, de un animal, y de esa manera, esa persona, ser, completamente, libre, completamente feliz, eterna, o inmortal, dentro de toda la creación.
Pero, una persona, siempre, tendrá prohibido, por Dios, el arruinar, a su vida eterna, por completo, al habitar, dentro de unos lugares, inhóspitos, horribles, dedicados exclusivamente, para las vidas de los dinosaurios, como, el interior tenebroso, del planeta tierra.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment