Cuando, una persona, enferma, de una enfermedad incurable…
…En el mundo….
Esa persona, debe de recordar, que es, en realidad, un cosmonauta de Dios (Hijo, o Hija), viajero, libre, eterno, inmortal, por todo el cosmos, y con su única casa, permanente, en el inmortalidad de Dios-Padre, y debe de recordar, asimismo, las palabras que, Jesucristo, les dijo, a sus enemigos, los fariseos:
“Quien cree, en mi persona, no conocerá, su muerte cadavérica, nunca jamás”
O también:
“Quien se alimente, de mi cuerpo (De un cosmonauta eterno de Dios (Hijo de Dios)), jamás enfermará, es decir, jamás, volverá a padecer, ni hambre, de alimentos, ni sed, de agua”
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment