Y Dios, rapta, a las personas, que viven, en el mundo….

Y Dios, rapta, a las personas, que viven, en el mundo, haciendo, el menor ruido posible.

 

 

 

Y por tanto, los raptos, de uno, de cada dos hombres, y los raptos, de una, de cada dos mujeres, de todas las naciones del mundo, a sus naves correspondientes, pasan, casi desapercibidos, para, todo el resto, de las personas, que, continúan viviendo, en el interior del planeta tierra.

 

 

 

 

Javier Rubio Ortín 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


dos + 7 =