El rescate, de unas pobres personas, perdidas, o extraviadas, dentro de un planeta del cosmos.

El rescate, de unas pobres personas, extraviadas, en la tenebrosidad, de un planeta.

 

 

 

¡¡¡Eso es, la salvación de Dios!!!

Porque, si Dios, no rescata, a esas pobres personas, a tiempo, la tenebrosidad del planeta, les causa la muerte cadavérica, sin remedio, a esas pobres personas.

Pero, si Dios, rescata, a esas pobres personas, a tiempo, esas, pobres personas, recuperan, de nuevo, sus inmortalidades naturales, de unas vidas eternas, viajeras, libres, por todo el cosmos.

Esto, es exactamente igual, que unas personas, náufragas, en alta mar, si a esas, pobres personas, no las rescata, un barco, a tiempo, esas personas, perecen, sin remedio, ahogadas, o devoradas, por los tiburones.

 ¿Es bueno, que, Dios, se dedique, a rescatar, a estas pobres personas, o es malo?

 

 

 

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


× 3 = dieciocho