Un anciano, se muere…
¡¡¡Sí, y solo sí, Dios, lo quiere!!!
¿Por qué, motivo?
Pues, porque, Dios, tiene el poder de volver, a ese anciano, plenamente feliz, mientras duerme, y por tanto, Dios, tiene, el poder, de volver, a ese anciano, un joven, de dieciocho años.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment