Los hijos (E hijas), del profeta Jonás.

Los hijos (e hijas), del profeta Jonás.

 

 

 

 

Es decir, todas aquellas personas, que, a lo largo, de dos mil años, han querido imitar, a Jesucristo, dando la señal de Jonás, a sus enemigos, los fariseos, en medio, de grandes de desaprobación, por parte, de Dios-Padre, como, terremotos, tinieblas, y resurrecciones de personas.

¿Han muerto, realmente, y han resucitado, de nuevo, todas estas personas?

Pues no, porque, Jesucristo, no murió, y resucitó, al tercer día, sino, que, lo que ocurrió, realmente, es que, Jesucristo, después de su crucifixión, ocultó, a todos los presentes, en esa crucifixión, su invisibilidad, o su salvación, retardándola, hasta el momento, en que todos, lo perdieron de vista, tras ser descolgado de la cruz.

Y por tanto, los hijos (e hijas), de Jonás, no se mueren, en el mundo, sino, que, se salvan, o se vuelven invisibles, en ese mundo, lo mismo, que hizo, Jesucristo, pero, ocultan, a todos, los presentes, estas salvaciones, o estas invisibilidades, en el mundo, de sus personas, es decir, lo mismo, que, Jesucristo, y por tanto, todos los presentes, creen, erróneamente, que, todas estas personas, se han muerto, realmente.

 

 

Javier Rubio Ortín

 

 

 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− tres = 2