Una persona, llega a conocer, el mal….
…El pecado, o la desgracia, por primera vez, sí, y solo sí, esa persona, habita, en el interior tenebroso, de un planeta del cosmos, como, por ejemplo, el interior tenebroso, del planeta tierra, es decir, unos lugares, prohibidos por Dios, en el libro del Génesis, a todas las personas, desde siempre.
Así, que, si una persona, desea, el olvidarse, para siempre, de lo que son, el mal, o las desgracias, esa persona, lógicamente, debe de huir, de los interiores tenebrosos, de esos planetas del cosmos, como, el planeta tierra, para siempre, y habitar solamente, en su casa natural, su felicidad máxima, mientras duerme, o Dios-Padre.
Javier Rubio Ortín
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