Abrahán, un cosmonauta, viajero, por el cosmos.
Dios, le ordenó, a Abrahán:
“Sal, de tu casa, en el planeta tierra, vuélvete, viajero, por el cosmos, y encamínate, a donde, Yo, te diga”
Y como, Abrahán, obedeció, la orden divina, pues, fue bendecido, por Dios, sobremanera, convirtiéndose, por tanto, de esa manera, Abrahán, en el padre espiritual, de todos los futuros creyentes.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment