Apariciones, y desapariciones, sin final.

Apariciones, y desapariciones, sin final.

 

 

 

¡¡¡Eso es, el cosmos!!!

Ejemplo:

Una persona, habita, en soledad, en su propia casa, pues bien, solo existe, de esa casa, aquella parte, de esa casa, que, es pensada, en cada momento, por esa persona, en forma, de unas ideas.

De manera, que si, por ejemplo, esa persona, piensa, la cocina, de su casa, solamente, pues solo existe, de toda, esa casa, la cocina de esa casa, y por tanto, el resto de la casa, deja de existir, por no ser, unas ideas del pensamiento, de esa persona.

Ahora supongamos, que esa persona, pasa, de pensar, a la cocina, a pensar, el cuarto de baño, solamente, pues bien, ha sucedido, en ese cambio de pensamiento, de esa persona, que, ha desaparecido, de esa casa, la cocina, y solo existe, desde entonces, de esa casa, por tanto, el cuarto de baño, nada más.

Y ahora, supongamos, que, esa persona, deja de pensar, el cuarto de baño, y pasa a pensar, el salón, de esa casa, y por tanto, ha sucedido, que ha desaparecido, el cuarto de baño, por completo, y por tanto, ahora solo existe, de esa casa, el salón, nada más, pues, esa persona, solo se dedica a pensar, el salón de esa casa, nada más.

Y por último, consideremos, que, esa persona, concilia, un sueño, muy feliz. Pues bien, ha sucedido, que, toda la casa, de esa persona, ha dejado de existir, enteramente, por no ser pensamiento, de esa persona, y ahora, solo existen, las ideas, del argumento, muy feliz, del sueño, de esa persona, nada más

Estas son, las múltiples consecuencias, derivadas,  de aceptar, plenamente, que:

 

 

Pensar = Existir

No pensar = No existir

 

Javier  Rubio Ortín

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