Creyentes, e incrédulos.
Una persona, creyente, es creyente, en Jesucristo, porque, esa persona, cree, que, absolutamente, todas las personas, que, hemos habitado, el planeta tierra, a lo largo, de diez mil años, hemos sido, en realidad, unos cosmonautas de Dios (Los atlantes), Hijos, e Hijas, viajeros, libres, eternos, inmortales, por el cielo, y por todo el cosmos, por medio, de los ovnis piramidales, es decir, toda persona, creyente, en Jesucristo, tiene la misma fe, que tenía, el historiador, y filósofo, griego, Platón.
Y toda persona, creyente, cree, asimismo, como, Platón, que, absolutamente, todo lo que existe, es solamente, un conjunto, de ideas, más, o menos, felices, o espíritus, ya buenos, ya neutros, ya malos, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre, irrepetibles, entre sí.
Y una persona, incrédula, en Jesucristo, pues, es una persona, que, se resiste a creer, lo mismo, que creía, Platón.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment