Cuando, una persona….

Cuando, una persona…

Tiene, una vigilia, muy poco feliz….
Sus pulmones, y su corazón, crecen, sobremanera….
Y por tanto, la vida, de esa persona, se vuelve, más gaseosa….
Y por tanto, el exceso, de gases, de esa persona, se pueden almacenar, por ejemplo, en su corazón…..
Y por tanto, el corazón, de esa persona, tiende, a pudrirse, o morirse, por medio, de terribles dolores, y por tanto, es persona, sufre, un infarto.
O bien, ese exceso, de gases, se puede almacenar, en la próstata, de esa persona, y esto genera, que, esa próstata, comience, a pudrirse, o morirse, por medio, de un cáncer.
O bien, este exceso, de gases, se pueden almacenar, en los pulmones, de esa persona, y esto genera, a su vez, que, esos pulmones, comiencen, a pudrirse, o morirse, por medio, de un cáncer.
Y cuanto, menos, feliz, se vuelve, la vida de esa persona, durante su vigilia, una mayor, cantidad, de gases, acumula, esa persona, y por tanto, a una mayor velocidad, tiende, esa persona, a pudrirse, enteramente.
Y cuanto, más feliz, es, esa persona, durmiendo, una menor cantidad, de gases acumulados, posee, esa persona, y por tanto, más cerca, está, esa persona, de su salud, completa.

Javier Rubio Ortín

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