Cuando, una persona, se vuelve, más asimétrica…

Cuando, una persona, se vuelve, más asimétrica, de lo que, era…

…¿Que, ha sucedido, realmente?
Pues, que, esa persona, se ha vuelto, menos, feliz, de lo que era, o lo que es, lo mismo, que, esa persona, se ha vuelto, más gaseosa, de lo que era, o lo que es, lo mismo, que, esa persona, se ha separado, en una cierta medida, o lo que es, lo mismo, que, esa persona, se ha reblandecido, en una cierta medida, o lo que es, lo mismo, que, esa persona, se ha despertado, más, a la vigilia, en una cierta medida, o lo que es, lo mismo, que, esa persona, se ha vuelto, más movida, en una cierta medida.
Y por tanto…
¿Cómo, debemos corregir, esa asimetría, de esa persona?
Pues, incrementando, la felicidad, de esa persona, uniendo, a esa persona, o lo que es, lo mismo, endureciendo a esa persona, o lo que es, lo mismo, durmiendo a esa persona, o lo que es lo mismo, aquietando, a esa persona, por medio, de cobijarla, dentro, de la gran simetría, de un diamante gigante, durante, un cierto tiempo, continuado.
Es decir, si una cierta cantidad, de vida asimétrica, continuada, del mundo, ha vuelto, más asimétrica, a una persona, lógicamente, otra cierta cantidad, de vida, muy simétrica, continuada, dentro, de un diamante gigante, será capaz, de corregir, la asimetría, de esa persona.

Para que, una persona, se beneficie, de los efectos terapéuticos, de un diamante, gigante, de una forma efectiva, esa persona, debe de permanecer, cobijada siempre, dentro, de ese diamante gigante, durante, muchos, días (y noches), seguidos.

Javier Rubio Ortín

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