De una idea, más, o menos, feliz, a algo, que, ya no es, una idea….
Cuando, una persona, piensa, a la idea, acerca, de un sueño, muy feliz, esa persona, nunca afirmaría, que, esa idea, no es, una idea…
Pero, cuando, esa misma persona, piensa, por ejemplo, a la idea, acerca, de un mar, entonces, ocurre, que esa persona, se niega, en redondo, a admitir, que esa idea, acerca de ese mar, sea realmente, eso, una idea, más, de su propio pensamiento.
Es decir, cuando, las personas, piensan, a unas ideas, muy poco felices, entonces, ocurre, que, la inteligencia humana, enloquece, y por tanto, esas ideas, dejan de ser, esas ideas, para esa inteligencia humana, enloquecida, y se transmutan, en una materia, y un espacio, supuestamente, totalmente ajenos, al pensamiento humano, en sus naturalezas.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment