De una persona, enloquecida, a una persona, cuerda.

De una persona, enloquecida, a una persona, cuerda.

Es decir, de una persona, muy poco feliz, a una persona, feliz.

Y de una persona, cuerda, a una persona, enloquecida.
Es decir, de una persona, feliz, a una persona, infeliz.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


ocho − = 5