Desaparecer, del cosmos, y aparecer, en el cielo.

Desaparecer, del cosmos, y aparecer, en el cielo.

 

 

 

 

Es decir, dejar de vivir, en el cosmos, una persona, y continuar viviendo, esa misma persona, posteriormente, en el cielo.

Es decir, transmutarse, mientras duerme, una persona, que vive, en el cosmos, en un diamante, de dureza máxima, invisible, a los ojos humanos, por medio, de una fuerza de unión, o fuerza del sueño.

Es decir, volverse, esa persona, plenamente feliz, mientras duerme.

Y también:

Desaparecer, del cielo, una persona, y aparecer, esa misma persona, en el cosmos.

Es decir, dejar de vivir, una persona, en el cielo, y continuar viviendo, esa misma persona, en el cosmos.

Es decir, transmutarse, un diamante, de dureza máxima, en un diamante, completamente reblandecido, o lleno, de impurezas, por medio, de una fuerza de separación, o fuerza de la vigilia.

Es decir, pasar, una persona, de una felicidad muy grande, a una felicidad muy pequeña.

Cuando, absolutamente, todas las personas, desaparezcamos, del cosmos, y aparezcamos, en el cielo, ese cosmos, al no ser ya, pensamiento humano, desaparecerá también, asimismo, y por tanto, ya no existirá, en ningún lugar, todo ese cosmos, por no existir ya, en el pensamiento humano.

Y si en el futuro, otra persona, vuelve a pensar, de nuevo, a  ese cosmos, ese cosmos, volverá a existir, de nuevo, pero solamente, en el pensamiento, de esa persona, testigo, nada más, es decir, esa persona testigo, vivirá, completamente sola, en todo ese cosmos, que piensa, su pensamiento.

 

Javier Rubio Ortín

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


+ uno = 4