Dios, el consolador, de todo el mal.

Dios, el consolador, de todo el mal.

 

 

 

Es decir, Dios, redime, a todas las personas, mandándoles, una cierta cantidad de mal, a cada una de esas personas, y después, ese mismo, Dios, consuela, a todas y cada una, de esas personas, del mal, que han tenido que sufrir, para poder redimirse, haciéndolas habitar, en una nueva creación, hecha, de un 100 % de bien, y de un 0 % de mal.

Esto hacía, Dios, por ejemplo, con s. Pablo, como así está escrito, en sus cartas.

Esto es, lo que hizo, Dios, con, Job, tras terminar de completar, Job, su redención.

 

 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


5 × = cinco