El amor a Dios, y el amor al mundo.
Toda persona, que, no quiera, abandonar, el mundo, jamás, esa persona, perderá su vida, irremediablemente, por medio, de una terrible agonía.
Y toda persona, que prefiera, el abandonar el mundo, y el vivir en el cielo, esa persona, no morirá, jamás.
No podéis servir, dos señores, a la vez.
¡¡¡Es decir, no podéis servir, a Dios, y al mundo!!!
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment