El celibato.

El celibato.

Carece, de cualquier sentido, ese celibato, en la vida humana, pura(O vida humana, que no sabe, lo que es, el sufrimiento, o mal).
Pero, tiene, mucho sentido, ese celibato, en la vida humana, impura (O vida humana, que si sabe, lo que es, el sufrimiento, o mal).
Porque, una persona, impura, no debe, de aspirar, a ser feliz, en su impureza, sino, que, debe de aspirar, más bien, a volverse, una persona, pura, cuanto antes, por medio, del poder de Dios.
Todo matrimonio, hombre-mujer, en la vida impura, evoluciona siempre, hacia su destrucción rápida, irremediable.
Y toda relación, hombre-mujer, en la vida pura, resulta, siempre, indestructible, eterna, o inmortal.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


tres − = 1