El cielo, la casa natural, de todas las personas.

El cielo, la casa natural, de cualquier persona.

Porque, ese cielo, es, la forma, que adquiere, la felicidad máxima, de esa persona, mientras duerme.

Lo lógico, es decir, lo natural, es que, absolutamente, todas, las personas, seamos, siempre, todo lo felices, que podemos, llegar a ser, potencialmente.
Y por tanto, lo anómalo, lo artificioso, es que las personas, solo seamos, un poco felices, nada más.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


+ 3 = cuatro