La quietud del aire.
Es tanto, mayor, esa quietud, del aire, cuanto, más, se parece, ese aire, en su geometría, a un diamante, de dureza máxima, simetría perfecta, orden total, o cuerpo de Dios.
Y contra, mayor quietud, posee, un determinado aire, un mayor poder, sintrópico, posee, ese aire.
Y este poder sintrópico, de ese aire, se manifiesta, paralizando, a las enfermedades, y paralizando, asimismo, a las corrupciones de los cadáveres.
Be First to Comment