El oxígeno, que respiramos, las personas.

El oxígeno, que respiramos, las personas.

Es las formas, que adquiere, la felicidad humana, cuando, esa felicidad, crece, hacia la máxima, y por tanto, cuando inspiran, nuestros pulmones, el oxígeno, se transmuta, en líquidos (Sangre arterial), sólidos, y por último, en diamante, por medio, de una fuerza de unión.

[Inspiración, de nuestros pulmones] = [Fuerza de Unión] = Endurecimiento =[Fuego…Gases…Sangre arterial…Sólidos…Diamante] = [La conversión de una persona, en un mineral] = [Felicidad creciente, hasta la máxima]

Y los gases, que expulsamos, las personas, al expirar, nuestros pulmones, son, las formas, que adquiere, la felicidad humana, cuando, esa felicidad, tiende a volverse, nula.
Es decir:
[Expiración, de nuestros pulmones] = [Fuerza de separación] = Reblandecimiento =[Diamante…Sólidos…Sangre venosa…Gases…Fuego] = [La conversión, de una persona, en gases] = [Felicidad decreciente, hasta cero]

Y por tanto, si las personas, inspiramos, más que, expiramos, las personas, tendemos a convertirnos, en un mineral, eterno.
Y por tanto, si las personas, inspiramos, en una menor medida, que expiramos, las personas, tendemos a convertirnos, en unos horribles cadáveres.
Y por tanto, las personas, podemos dejar de respirar, por dos motivos, opuestos, entre sí:
1º Por causa, de nuestras conversiones, en unos minerales (Puro placer, mientras dormimos).
2º Por causa, de nuestras conversiones, en gases (Terrible agonía, mortal).

Único contenido, real, de este artículo: Diversas formas, de la felicidad humana

Javier Rubio Ortín

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