El pensamiento humano, más, o menos, feliz, y el corazón humano.

El pensamiento humano, más, o menos, feliz, y el corazón humano.

El corazón, de una persona, es simplemente, las ideas, más, o menos, felices, del pensamiento, de esa persona, poseedoras, de una determinado, grado de felicidad, bien sea, creciente, por medio, de una fuerza de unión, o fuerza del sueño (Unión, de ese corazón), bien sea, decreciente, por medio, de una fuerza de separación, o fuerza de la vigilia (Separación, de ese corazón).
Es decir, en otras palabras, cuando, una persona, incrementa la felicidad, de su pensamiento, un poquito, ese pensamiento, piensa, a las ideas, de su su corazón, uniéndose, y cuando, el pensamiento, de esa persona, disminuye, su felicidad, otro poquito, ese pensamiento, piensa, a las ideas, de su corazón, separándose.

Corazón humano = [{Felicidad creciente, hasta la máxima (Corazón uniéndose)} – {Felicidad decreciente, hasta cero (Corazón, separándose)} – {Desfase: Un cierto grado de felicidad} = [0]]

Es decir, cuando, una persona, incrementa su felicidad, hasta la máxima, su corazón, tiende a unirse, todo él, es decir, tiende, a dormirse, todo él, y volverse, por tanto, todo él, un diamante, puro, invisible, a los ojos humanos, sin ningún movimiento, de por medio (Corazón eternizado, o inmortalizado):
Unión >>>>> Separación

Y cuando, una persona, disminuye su felicidad, hasta cero, por causa, de un gran disgusto, su corazón, tiende, a separarse, todo él, es decir, su corazón, tiende a despertarse, a la vigilia, todo él, y volverse, por tanto, hidrógeno, todo él, crecer, más, y más, su tamaño, inflamado por ese hidrógeno, incrementar sus movimientos, una barbaridad, por causa, de ese mismo hidrógeno, y explosionar, por tanto, todo él, dentro, de los dolores terribles, de un infarto, generados, precisamente, por ese hidrógeno acumulado, para acabar, ese corazón, convertido, por tanto, todo él, en un corazón, totalmente podrido, es decir, en un cadáver, ya sea total (Infarto mortal), ya sea, parcial (Infarto, no mortal):
Unión <<<<< Separación Y por tanto, a una persona, que está padeciendo, un infarto, la debemos, de volver, lo más feliz, posible, por cualquier medio (Una música hermosa, por ejemplo), dentro de lo que cabe, y la debemos de unir, durmiéndola, muy profundamente, dentro, de un diamante gigante. Javier Rubio Ortín

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