El poder, endurecedor, de una pirámide.

El poder, endurecedor, de una pirámide.

….Es directamente proporcional, a lo que, se parece, esa pirámide, al diamante, más duro, que existe (Belleza máxima, simetría perfecta).

Una persona, de dureza máxima, es una persona, eterna, o inmortal, plenamente feliz, mientras duerme.

Y una persona, de dureza mínima, es, una persona, moribunda, de felicidad nula, en su vigilia.

Y por tanto, el cobijarse, las personas, dentro, de las pirámides, es, y será, siempre, una buenísima terapia, para, combatir, todas las enfermedades, libre, por completo, de efectos adversos.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


+ 1 = cinco