El principio de Arquímedes.
Un líquido, cualquiera, está configurado, por un 50 %, de fuerza implosiva (Fuerza de unión), y por un 50 %, de fuerza explosiva (Fuerza de separación), aproximadamente, y por tanto, un líquido, cualquiera, tiende a poseer, la forma geométrica, de una esfera, aproximadamente.
Y por tanto, si intentamos deformar, a la esfera, de un líquido, en una cierta medida, más, o menos, grande, ese líquido, reacciona, en el sentido, de recuperar, de nuevo, su forma esférica, original, con una fuerza, proporcional, a la deformación, sufrida.
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