Existen todas las cosas….
¿Por qué, motivo?
Pues, porque, las personas, pensamos, a esas cosas, en forma de unas ideas, porcentajes de la felicidad máxima, o niveles discretos de felicidad.
Es decir, existen, todas las cosas, porque, cada cosa, que existe, es un nivel discreto de felicidad, o pensamiento humano.
Existe, un cuerpo humano, porque, ese cuerpo humano, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, el sol, porque, ese sol, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, un cielo nocturno, porque, ese cielo nocturno, es un nivel discreto, de felicidad.
Existe, un planeta, cualquiera, porque, ese planeta, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, el sueño eterno, del reino de los cielos, porque, ese reino de los cielos, es un conjunto, de niveles discretos de felicidad, o pensamientos humanos.
Existe, Dios, porque, ese Dios, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, todo el cosmos, porque, ese cosmos, es un nivel discreto, de felicidad.
Y por tanto:
Pensar = Existir = Niveles discretos de felicidad.
No pensar = No existir = No existen, unos niveles discretos de felicidad.
Existen, todas las cosas….
¿Por qué, motivo?
Pues, porque, las personas, pensamos, a esas cosas, en forma de unas ideas, porcentajes de la felicidad máxima, o niveles discretos de felicidad.
Es decir, existen, todas las cosas, porque, cada cosa, que existe, es un nivel discreto de felicidad, o pensamiento humano.
Existe, un cuerpo humano, porque, ese cuerpo humano, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, el sol, porque, ese sol, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, un cielo nocturno, porque, ese cielo nocturno, es un nivel discreto, de felicidad.
Existe, un planeta, cualquiera, porque, ese planeta, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, el sueño eterno, del reino de los cielos, porque, ese reino de los cielos, es un conjunto, de niveles discretos de felicidad, o pensamientos humanos.
Existe, Dios, porque, ese Dios, es un nivel discreto de felicidad.
Existe, todo el cosmos, porque, ese cosmos, es un nivel discreto, de felicidad.
Y por tanto:
Pensar = Existir = Niveles discretos de felicidad.
No pensar = No existir = No existen, unos niveles discretos de felicidad.

Be First to Comment