Una misma felicidad.
Una persona, posee, una misma, felicidad, si esa persona, habita, en unas casas piramidales, idénticas, entre sí, es decir, unas casas piramidales, con un mismo orden, y una misma, simetría.
Y por tanto, cada una de esas, casas piramidales, es la misma idea, I (i), puente, del pensamiento, de esa persona.
Aunque, una de esas casas piramidales, se encuentre, en el planeta marte, y la otra casa piramidal, se encuentre, en el planeta tierra.
Y por tanto, esa única idea, I (i), puente, tiene el poder, de unir, entre sí, a dos conjuntos de ideas, completamente diferentes, del pensamiento, de esa persona.
Es decir, esa idea, I (i), puente, es capaz, de unir, entre sí, a las ideas de una persona, que, habita, el planeta tierra, con las ideas, completamente diferentes, de esa misma persona, habitando, el planeta marte, y por tanto, esa idea única I (i), puente, es capaz, de que, una persona, deje de habitar, el planeta tierra, y habite, en su lugar, el planeta marte.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment