Jesucristo, jamás resucitó, a unas personas muertas.
Sino, que Jesucristo, se limitó, siempre, a despertar a la vigilia, a unas personas, 100 % dormidas.
Y por tanto, para Jesucristo, nunca, existieron, cadáveres humanos, en el mundo, sino, que, para Jesucristo, tan solo existieron, unas personas, 100 % dormidas, que, más tarde, o más temprano, desaparecían, del mundo, sin dejar rastro.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment