Jesucristo, y el salmo, 91.

Jesucristo, y el salmo, 91.

 

 

 

 

¿Estaba inscrito, el nombre de Jesucristo, en el libro de la vida eterna, o no estaba inscrito, el nombre de Jesucristo, en el libro de la vida eterna?

Es decir…

¿Volvió, el Padre eterno, al cuerpo dormido, de Jesucristo, invisible, en el cosmos, cuando, todos lo perdieron, de vista, o no lo volvió, invisible, en el cosmos, a ese cuerpo de Jesucristo, cuando, todos lo perdieron de vista?

Es decir…

¿Volvió, a Jesucristo, el Padre, eterno, un diamante, o dejó, que, ese cuerpo de Jesucristo, se convirtiera, en un cadáver?

 

 

 

Javier Rubio Ortín

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


5 × = veinte cinco