La belleza de una persona.
Puede oscilar, potencialmente, entre, una belleza máxima (Persona = Dios), y una belleza mínima (Persona = Moribunda).
Una persona, incrementa su belleza, si a esa persona, la revestimos, de belleza, o la dormimos.
Y una persona, disminuye, su belleza, si a esa persona, la revestimos, de fealdad, o la despertamos, a la vigilia.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment