La bendición de Dios.
Una persona, bendecida, por Dios, es, una persona, sin cadáver, en el mundo.
Un cementerio, bendecido, por Dios, es un cementerio, sin cadáveres humanos.
Una ciudad, bendecida, por Dios, es una ciudad, sin cadáveres humanos.
Una nación, bendecida, por Dios, es una nación, sin cadáveres humanos.
Y un mundo, bendecido, por Dios, es un mundo, sin cadáveres humanos.
¡¡¡Dios, bendiga, a todo, el mundo!!!
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment