Una nación, bendecida, por Dios.
Es una nación, cuyos ciudadanos:
1º Viajan, al cielo, completamente sanos, o sin ninguna enfermedad-dolor, de por medio.
2º Y por tanto, los cuerpos, de esos ciudadanos, de esa nación, desaparecen, del mundo, sin dejar rastro.
Es decir, la bendición, de una persona, si que tiene, sentido, pero, la bendición, de un animal, carece enteramente, de todo sentido.
Javier Rubio Ortín
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