La carne humana.
Es siempre, un pensamiento humano, más, o menos, feliz.
Y por tanto:
[Es la carne humana, pensamiento humano] = [Esa carne existe]
[No es la carne humana, pensamiento humano] = [Esa carne humana, no existe]
Si ese pensamiento humano, que es, la carne humana, tiende a volverse, de felicidad máxima, por medio, de una fuerza implosiva, esa carne humana, se duerme, hasta transmutarse, en un diamante, invisible, a los ojos humanos, de una forma, totalmente placentera.
Y si ese pensamiento humano, que es, la carne humana, tiende a volverse, de felicidad nula, por medio, de una fuerza explosiva, esa carne humana, tiende, a quemarse, hasta, quedar convertida, en los gases, de un cadáver, por medio, de unos grandes dolores.
Y por tanto, todo médico, de cualquier especialidad, es, en realidad, un psiquiatra, dedicado, a estudiar, el pensamiento humano, más, o menos, feliz.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment