La cordura, o la locura, de un astrónomo.

La cordura, o la locura, de un astrónomo.

 

 

Si un astrónomo, es cuerdo, es decir, si un astrónomo, ama, a su propio conocimiento, más, o menos, feliz, razona, de esta manera:

Piense, lo que piense, mi conocimiento, más, o menos, feliz, es decir, ya piense, mi conocimiento, más, o menos, feliz, un sueño hermoso, ya piense, mi conocimiento, más o menos, feliz, a ese cielo nocturno, nunca dejará de ser, ese conocimiento, mío, más, o menos, feliz, y por tanto:

[Un sueño] = [Cielo nocturno] = [Conocimiento, mío, más, o menos, feliz] = [Felicidad humana]

Y por tanto:

[Mis viajes oníricos] = [Mis viajes, dentro de ese cielo nocturno] = [Unos viajes, que realizo, siempre, sin salirme jamás, de mi conocimiento, más, o menos, feliz] = [Unos viajes, que realizo, siempre, dentro de una felicidad, más o menos, grande]

 

Y también:

[Fuerzas que rigen, a mis sueños] = [Fuerzas que rigen, a ese cielo nocturno] = [Fuerzas que rigen, a mi conocimiento, más, o menos, feliz] = [Fuerzas que rigen, a la felicidad]

 

 

 

Pero, si ese astrónomo, está enloquecido, es decir, si ese astrónomo, odia, a su propio conocimiento, más, o menos, feliz, razona, de esta manera:

Aunque, mi conocimiento, más, o menos, feliz, piensa, a ese cielo nocturno, sin embargo, pues yo, me niego, en redondo, a admitir, que ese cielo nocturno, sea simplemente, una idea, más, de mi conocimiento, más, o menos, feliz, y pienso, por el contrario, que, ese cielo nocturno, posee, una naturaleza, totalmente ajena, a la naturaleza, de mis ideas, y además se encuentra, a millones de años-luz, de distancia espacial, de mi conocimiento, más, o menos, feliz, y por tanto, jamás, mi persona, podrá, realizar, viajes, dentro de ese cielo nocturno.

Y por tanto, las fuerzas, que rigen, a ese cielo nocturno, jamás las podré descifrar. 

 

 

 

 

 

Javier Rubio Ortín

La cordura, o la locura, de un astrónomo.

 

 

Si un astrónomo, es cuerdo, es decir, si un astrónomo, ama, a su propio conocimiento, más, o menos, feliz, razona, de esta manera:

Piense, lo que piense, mi conocimiento, más, o menos, feliz, es decir, ya piense, mi conocimiento, más, o menos, feliz, un sueño hermoso, ya piense, mi conocimiento, más o menos, feliz, ese cielo nocturno, nunca dejará de ser, ese conocimiento, mío, más, o menos, feliz, y por tanto:

[Un sueño] = [Cielo nocturno] = [Conocimiento, mío, más, o menos, feliz] = [Felicidad humana]

Y por tanto:

[Mis viajes oníricos] = [Mis viajes, dentro de ese cielo nocturno] = [Unos viajes, que realizo, siempre, sin salirme jamás, de mi conocimiento, más, o menos, feliz] = [Unos viajes, que realizo, siempre, dentro de una felicidad, más o menos, grande]

 

Y también:

[Fuerzas que rigen, a mis sueños] = [Fuerzas que rigen, a ese cielo nocturno] = [Fuerzas que rigen, a mi conocimiento, más, o menos, feliz] = [Fuerzas que rigen, a la felicidad]

 

 

 

Pero, si ese astrónomo, está enloquecido, es decir, si ese astrónomo, odia, a su propio conocimiento, más, o menos, feliz, razona, de esta manera:

Aunque, mi conocimiento, más, o menos, feliz, piensa, a ese cielo nocturno, sin embargo, pues yo, me niego, en redondo, a admitir, que ese cielo nocturno, sea simplemente, una idea, más, de mi conocimiento, ms, o menos, feliuz,ea, de mi con., una naturaleza, totalmente ajena, a la naturaleza, de mnis ideasreno, sea una idea, de mi conás, o menos, feliz, y pienso, por el contrario, que, ese cielo nocturno, posee, una naturaleza, totalmente ajena, a la naturaleza, de mis ideas, y además se encuentra, a millones de años-luz, de distancia espacial, de mi conocimiento, más, o menos, feliz, y por tanto, jamás, mi persona, podrá, realizar, viajes, dentro de ese cielo nocturno.

Y por tanto, las fuerzas, que rigen, a ese cielo nocturno, jamás las podré descifrar. s o menos, feliz,z,conbo hermna piense, mni conocimiento, un sueño hermnoso, ya piense, mi conbocimientoes de las navces de Dioi

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


nueve − 5 =