La crucifixión de Jesucristo.

La crucifixión de Jesucristo.

Era, el único martirio, que le permitía, a Jesucristo, el poder sufrir mucho, en tan solo, unas doce horas, nada más.
¡¡¡No existía, ningún otro martirio, sustitutivo, que tuviera, esta utilidad!!!
Y por tanto, si los fariseos, hubieran intentado, por ejemplo, el degollar, a Jesucristo, en lugar de crucificarlo, el poder protector de Dios, hubiera intervenido, y por tanto, Jesucristo, habría, dejado de estar, en las manos, de los fariseos, de forma milagrosa.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


× cinco = 35