La dureza, de unos huesos humanos.
Unos huesos, humanos, por medio, de la química del carbono, tienden a unirse (Endurecerse), y convertirse, por tanto, en un diamante puro, invisible, a los ojos humanos.
Y por medio, de la química del fuego, unos huesos, humanos, tienden a separarse (Reblandecerse), y convertirse, en gases, y en fuego.
Huesos = [{Endurecimiento: Química del carbono: Unión: Felicidad creciente} – {Reblandecimiento: Química del fuego: Separación: Felicidad decreciente} – {Función cíclica, de una determinada frecuencia, w} = [0]]
Y por tanto, unos huesos, de frecuencia máxima (Una persona, viviendo, en el cielo, antes de viajar, hacia el cosmos), son los huesos más duros, que existen.
Y unos huesos, de frecuencia, mínima (Anciano), son los huesos, más blandos, que existen.
Y los médicos, del mundo, son capaces, de incrementar, la frecuencia, de unos huesos humanos, hasta un cierto límite:
[Frecuencia creciente] = [Endurecimiento, de los huesos] = [{Química del carbono: Unión: Felicidad creciente} > {Química del fuego: Separación: Felicidad decreciente}]
[Frecuencia decreciente] = [Reblandecimiento, de los huesos] = [{Química del carbono: Unión: Felicidad creciente} < {Química del fuego: Separación: Felicidad decreciente}] Javier Rubio Ortín
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