La explosión, de una nave de Dios.
Es lo mismo, que la explosión, de una nave, de alguna nación, del mundo, como, por ejemplo, el accidente, de un avión, o el accidente de un cohete.
El diablo, creía, que, cuando, una nave, explosionaba, todos sus tripulantes humanos, morían irremisiblemente, por causa, de esa explosión, y por este motivo, el diablo, al ser testigo presencial, de una de estas explosiones, de una de las naves, se enfermó, se rebeló contra Dios, y planificó, sin éxito, desde entonces, que, muchos hermanos suyos, cosmonautas, fueran devorados, por los dinosaurios vivos, pobladores naturales, de los planetas del cosmos.
Pero, este diablo, erraba, por completo, en sus juicios, pues, cuando, una nave explosiona, ya ha ocurrido, previamente, momentos antes, que, todas las personas, que tripulaban, a esa nave, se han vuelto invisibles, en el cosmos, y visibles, ya sea, en el cielo, ya sea, dentro de otra nave, y por tanto, esa nave, explosiona, completamente vacía, de presencia humana.
Javier Rubio Ortín
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